COTO WAGNER

El Bierzo es tierra minera desde la antigüedad. Desde el oro en la época de los romanos, hasta el carbón aún explotado en la actualidad, muchos has sido los yacimientos de distinta tipología y distintos minerales en esta comarca.

Fue la conjunción de carbón y hierro en una misma comarca la que llevó al empresario vasco Julio Lazúrtegui a proponer «Una nueva Vizcaya a crear en El Bierzo» en su estudio para crear una gran siderurgia en el entorno de Ponferrada.




Con la creación de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) en 1919, además de las ya conocidas concesiones carboníferas bercianas y lacianiegas, se adscribieron a la misma las concesiones de explotación de hierro de Coto Wagner y Coto Vivaldi. Destacar que en la elección de nombres tan singulares tuvo mucho que ver Lazúrtegui, ya que era un apasionado de la gestión de la minería y de la industria siderúrgica de los alemanes y relacionó a unos de sus personajes más conocidos con el nuevo coto.

En 1946, con la mejora del mercado del acero la MSP comenzó por fin la preparación del yacimiento, iniciándose su explotación dos años más tarde. Para ello, se desplegó una pequeña red de ferrocarril minero, dos líneas de baldes teleférico y unas instalaciones de transbordo a trenes de RENFE en la estación de San Miguel de las Dueñas, convirtiéndose esta estación en la de más tráfico de mineral férrico en España en los años 60.

El hierro berciano de Coto Wagner y Coto Vivaldi se exportó inicialmente a Alemania, Inglaterra, Bélgica y Francia desde el embarcadero propio de la MSP en el puerto vigués de Rande. Con el tiempo, la factoría asturiana de ENSIDESA fue el único cliente de los cotos.

Además de las instalaciones industriales propiamente dichas y edificios técnicos, en 1954 se construyó un poblado minero aún habitado: el poblado de Onamio.

En la actualidad, de todas las instalaciones industriales, sólo nos quedan resquicios: torres metálicas contadas del teleférico, alguna de hormigón, un horno de calcinación con una imponente torre a mitad de camino de la corrosión y el expolio…

La explotación de Coto Wagner se adentraba más de 5 kilómetros valle arriba dirección Paradasolana. El método de explotación fue el denominado “cámaras almacén”, por el que se usaba como piso de trabajo el escombro del mineral ya arrancado, formando cavernas de hasta 45 metros de alto por 54 de longitud.

Con el abandono de la explotación en los años 80, las cavernas derivaron en simas por hundimiento, creando complejos problemas a los habitantes de Onamio, como los hundimientos de 1986 o los últimos en 2009.

FUENTES:

Ponfeblino
Web Aragonito Azul
Infobierzo

MÚSICA:

When it all falls down – AUDIOMACHINE
Web Audiomachine

VÍDEO: